En los cuadernos personalizados manda la portada, aunque las hojas también cuentan. Primero eliges tamaño, pasta y número de hojas. Después decides si el rayado interior lleva logo. Te explicamos qué se puede simplificar, qué toma más tiempo y cómo mandar la portada en buena calidad.
Partes de los cuadernos personalizados
Un cuaderno lleva portada, a veces contraportada y hojas interiores. Cada parte se diseña distinto. La portada presenta la marca. Las hojas acompañan el uso diario, y el rayado define si es de apuntes, de dibujo o de bitácora. Así sabes cómo será cada hoja.
Define el tamaño desde el inicio: tipo libreta, media carta o carta. Luego elige pasta flexible o dura. Esa decisión cambia el costo y la sensación en la mano, así que conviene tomarla temprano. Por eso hay que decidirlo temprano.
Hojas, rayado y logo interior
Elige el número de hojas y el tipo de papel. Un papel muy delgado deja ver la tinta del otro lado. Uno firme se siente mejor con pluma. Si quieres logo en cada hoja, dilo ahora, porque cambia la impresión interior.
El rayado puede ser de líneas, cuadrícula, puntos o liso. Sin embargo, un fondo muy cargado compite con lo escrito. Una marca de agua suave suele lucir más y no estorba al escribir. Entonces la pluma corre bien y el logo no estorba.
- Tamaño, pasta y hojas definidos desde el principio
- Rayado sencillo que no compite con la escritura
- Portada en alta resolución con margen de seguridad
- Estampado sobre cuadernos lisos si hay poco tiempo
Portada en alta resolución para tus cuadernos personalizados
Envía la portada en alta resolución o en vectorial, con las medidas finales. Deja un margen de seguridad alrededor del texto. El corte o el doblez de la pasta pueden comerse un par de milímetros. Es un detalle que se descubre tarde.
Si usas una fotografía, revisa que tenga buena resolución. Una imagen pequeña estirada se pixela. En cuadernos personalizados la portada se ve cada día, así que vale la pena cuidarla.
Producción contra portada estampada
Armarlos es producción: encuadernar, cortar y prensar toma más tiempo que imprimir una hoja. Cada paso tiene su espera. Por eso un cuaderno hecho desde cero no compite en ritmo con un impreso plano. Además, se cuida la fecha en lotes grandes.
Si ya cuentas con cuadernos lisos, estampar solo la portada simplifica el proceso. Cuánto tarda cada cuaderno depende de su encuadernación; lo vemos con tu archivo en pantalla. Dinos qué cuadernos tienes y revisamos si sirven. Con eso decidimos juntos.
Después de revisar cuadernos personalizados, vuelve al inicio para ver cómo trabajamos las urgencias. Para entender mejor el oficio, también puedes leer la nota sobre sublimación en Wikipedia.