Los flyers son la pieza que llevas en la mano cuando quieres que un producto luzca. En couche brillante, la foto y el color se ven vivos desde lejos. Aquí repasamos cómo preparar el arte, qué cuidar con el frente y la vuelta, y cuándo conviene laminar.
Flyers con colores que llaman la atención
El couche brillante refleja la luz y da un color muy intenso. Por eso es el favorito en ferias y lanzamientos, donde cada pieza compite con mil estímulos. Las fotos de producto ganan mucho con este acabado.
Eso sí, el brillo también marca las huellas. Si el flyer pasará por muchas manos, considera un acabado distinto. Cuéntanos el uso y te decimos qué opción aguanta mejor. Así, tus flyers destacan en una mesa llena de papeles y folletos de otros expositores.
Frente, vuelta y sangrado
Cuando el flyer lleva información por las dos caras, indica cuál es el frente. Así evitamos que la impresión salga al revés. Marca en el PDF la página uno como portada y la dos como vuelta.
Manda el arte con tres milímetros de sangrado por lado. De ese modo, el corte no deja filos blancos. Además, mantén los textos importantes a unos milímetros del borde para que no se recorten. Por ejemplo, si el frente lleva la oferta y la vuelta el mapa, indícalo en el nombre del archivo.
- Couche brillante con color intenso en fotografía
- Frente y vuelta marcados en el PDF
- Tres milímetros de sangrado por lado
- Laminado opcional cuando el flyer se conserva
Laminado en tus flyers: cuándo sí y cuándo no
El laminado protege contra rayones y humedad, y da un tacto más firme. Sin embargo, pide un rato de secado antes de apilar, y eso suma tiempo. Elígelo si el flyer se guardará.
Para un reparto de un solo día, muchas veces basta con el papel sin laminar. En cambio, si funciona como tarjeta de descuento que la gente conserva, vale la pena protegerlo. Aunque el laminado luce bien, también añade grosor, y eso importa si tendrás que cargar cientos en una bolsa.
Cómo se usan en expos y activaciones
En una expo, el flyer acompaña la charla en el stand. En una activación callejera, en cambio, se entrega junto con una muestra. Piensa en quién lo recibe y qué hará con él después.
Un código QR o una oferta con fecha límite ayudan a medir resultados. Pon uno visible y probado. Luego revisa cuántas personas lo usaron y ajusta la siguiente campaña con datos reales. Por otro lado, un reparto bien dirigido rinde más que mil piezas lanzadas al azar entre el público.
Tu evento puede necesitar más que flyers, así que revisa el catálogo de servicios antes de cerrar. Para entender mejor el oficio, también puedes leer la entrada sobre impresión en Wikipedia.