Una tarjeta con foil se nota desde que sale del bolsillo, porque el brillo cambia al moverla. Las tarjetas de presentación con foil funcionan mejor cuando el metal destaca una sola zona. Veamos dónde aplicarlo y cómo preparar tu archivo. Son pocos pasos, pero conviene cuidarlos.
Tarjetas de presentación con foil: dónde aplicarlo
El foil es una lámina metálica que se transfiere con calor sobre el papel. Se aplica mejor en una zona pequeña y definida: el logo, un monograma o el nombre. Si cubres demasiado, pierde el efecto especial. Por eso conviene reservar el brillo para lo que más quieres destacar.
Los colores clásicos son dorado, plateado y cobre. También hay foil negro mate y de colores. Elige el que contraste con el fondo de la tarjeta. Un dorado sobre azul marino o un plateado sobre negro se leen con elegancia.
Cartulina gruesa y fondos sólidos
El foil se adhiere mejor sobre cartulina gruesa y superficies lisas. Un fondo sólido, sin degradados ni texturas, da un resultado más nítido. Si el papel es muy rugoso, la lámina puede quedar con huecos en los bordes.
Evita letras muy finas o detalles diminutos en la zona de foil. Un trazo debajo de medio milímetro no se transfiere bien. Cuando diseñas tarjetas de presentación con foil, conviene usar tipografías con cuerpo y espacios amplios entre letras.
- Foil dorado, plateado, cobre o negro mate
- Aplicado solo en logo, monograma o nombre
- Cartulina gruesa con fondo sólido y sin degradados
- Capa de foil separada en el archivo de arte
Archivo con capa separada para tus tarjetas de presentación con foil
Prepara el arte en vectores, con la zona de foil en una capa o archivo aparte, en un solo color sólido. Nómbrala como foil. Esa capa sirve para hacer la placa que transfiere la lámina.
Manda también el diseño completo de la tarjeta con sangrado de tres milímetros. Mantén los textos importantes a unos cuatro milímetros del borde. Así el corte no se come ni el foil ni la información de contacto.
Acabado extra: qué esperar de la entrega
El foil añade un paso al proceso: se imprime la tarjeta, se prepara la placa y luego se aplica la lámina. Por eso tarda más que una tarjeta común. Cuánto más, lo vemos al revisar tu archivo y la cantidad.
Si tienes poco margen, hay alternativas rápidas: tinta metálica impresa o un barniz selectivo. No brillan igual, pero se acercan. Cuéntanos tu fecha y qué buscas con la tarjeta, y decidimos juntos qué opción te conviene. Así decides con información real y no a ciegas.
Tu evento puede necesitar más que tarjetas de presentación con foil, así que revisa el catálogo de servicios antes de cerrar. Para entender mejor el oficio, también puedes leer la guía de tipografía en Wikipedia.