Los calendarios son el regalo de fin de año que sí se usa todo el año. Tu marca queda a la vista cada mañana. Aquí te explicamos cómo elegir formato, papel y engargolado. Además, revisamos las fechas para que ningún día salga movido.
Calendarios de pared, escritorio y bolsillo
El de pared pide una portada fuerte y una imagen por mes. Uno de escritorio necesita una base que lo sostenga. El de bolsillo, en cambio, debe ser corto y ligero para caber en una cartera. Esa decisión define el tono de todo el año.
Elige según quién lo recibe. Por ejemplo, la oficina agradece el de escritorio, y el cliente que viaja prefiere el de bolsillo. Es decir, el formato también comunica a quién te diriges. Mira cómo se cuelga antes de decidir el tamaño de la hoja.
Fechas, festivos y cuadros de anotación
Un error de fecha arruina el calendario entero. Por eso revisamos el año, el día en que inicia cada mes y los festivos oficiales. Si usas fechas propias, como aniversarios, mándalas en una lista. Así nadie se equivoca al anotar una cita importante.
También cuenta el espacio para escribir. Un cuadro pequeño no deja anotar citas. Así que, si tus calendarios servirán como agenda, pide casillas amplias y evita imágenes de fondo muy oscuras. Un calendario con espacio útil se queda más tiempo a la vista.
- Formato de pared, escritorio o bolsillo según quien lo reciba
- Fechas y festivos revisados contra el año correcto
- Engargolado sin imágenes ni texto sobre las perforaciones
- Papel couché mate o brillante con gramaje firme
Papel, engargolado y colgado de tus calendarios
El couché mate se lee sin reflejos y recibe bien la pluma. El brillante da más color a las fotos. Sobre todo, el gramaje debe ser firme para que las hojas no se arruguen al pasarlas. Un tamaño muy ancho se vuelve difícil de colgar.
El engargolado y el colgador se montan al final. Cuida que ninguna cara ni texto caiga sobre las perforaciones. Con varias hojas, deja un margen extra en la parte superior. Por eso pedimos medir el espacio de pared disponible.
Cómo preparar el archivo y pedir a tiempo
Manda cada mes en una página, en PDF, con sangrado y las imágenes a buena resolución. Numera las páginas para que no se mezclen. Luego revisamos todo y te avisamos si algo se ve borroso. Con esos datos armamos una prueba antes de imprimir todo.
Diciembre y enero llenan los talleres de este tipo de trabajo. Conviene adelantarte a esa temporada. Los días que lleva este pedido depende del trabajo, y lo cruzamos con tu evento. Cualquier ajuste se hace entonces antes de la tirada completa.
Tu evento puede necesitar más que calendarios, así que revisa el catálogo de servicios antes de cerrar. Para entender mejor el oficio, también puedes leer la nota sobre sublimación en Wikipedia.